La participación en el Foro de Davos es una plataforma de alta visibilidad para cualquier gobierno nuevo, una oportunidad para presentar su hoja de ruta directamente a los principales actores económicos del mundo. Sin embargo, el verdadero impacto de este tipo de eventos no se mide en la repercusión de un discurso, sino en los acuerdos de inversión y el capital que efectivamente lleguen al país en los meses siguientes. Es clave observar si las promesas de apertura económica se traducen en proyectos concretos que beneficien la economía real. Este viaje es un primer paso en un largo camino para reconstruir la confianza internacional en Argentina.