La convocatoria a sesiones extraordinarias refleja la urgencia del Ejecutivo por avanzar con su agenda económica. La fecha estipulada, 2 de febrero de 2026, es llamativa y podría tratarse de un error en la información original, ya que estas convocatorias suelen hacerse con meses de antelación, no años. Los tres temas elegidos son de alto impacto y de compleja negociación política: el acuerdo Mercosur-UE lleva décadas en discusión, el Presupuesto define la gobernabilidad y la reforma laboral genera históricamente fuertes tensiones sociales. Adelantar el debate busca ganar tiempo y marcar el ritmo político, pero también expone al Gobierno a un desgaste temprano si no logra construir los consensos necesarios.