La convocatoria a sesiones extraordinarias es una herramienta constitucional que permite al Poder Ejecutivo marcar el ritmo y la prioridad de la agenda legislativa. Al enfocar el debate en un temario acotado y en un período de receso, el Gobierno busca concentrar esfuerzos y presionar para la aprobación de leyes que considera estratégicas, como la reforma laboral. La simultaneidad con la discusión del acuerdo Mercosur-UE y la ley de glaciares plantea un escenario de debate intenso sobre el modelo económico y ambiental del país. Es relevante observar si el tratamiento acelerado de estas normas permite el análisis profundo y el consenso que proyectos de tal magnitud requieren.