El anuncio del superávit es una señal fiscalmente positiva y un objetivo buscado por distintas administraciones sin éxito. Sin embargo, es fundamental analizar la 'calidad' de este resultado. La información presenta datos contradictorios: por un lado menciona un contexto de 'estancamiento y caída del empleo' como base del ajuste, y por otro, una expansión económica del 4,6% en el mismo período según el Banco Mundial. Esta inconsistencia es clave. ¿El superávit se logró a costa de la actividad económica o fue acompañado por crecimiento? Aclarar este punto es crucial para evaluar si el camino es sostenible a largo plazo o si se trata de un alivio temporal con un alto costo social y productivo. El verdadero éxito no será solo alcanzar un número, sino que ese equilibrio fiscal conviva con una economía que crece y genera empleo.