El informe expone una tensión fundamental en la política exterior de EE.UU. hacia Argentina: el interés geopolítico frente al riesgo económico. La mención conjunta de las administraciones Trump y Milei, aunque cronológicamente confusa, sugiere que la evaluación de Washington trasciende a los gobiernos de turno y se enfoca en los problemas estructurales de Argentina, como su dependencia del financiamiento externo. Este documento no es una decisión política, sino un insumo técnico para los legisladores. Su valor reside en mostrar que el apoyo financiero no es automático y está sujeto a un debate interno en EE.UU. Invita a reflexionar sobre la fragilidad de la economía argentina y la necesidad de soluciones internas sostenibles para no depender de decisiones políticas ajenas que pueden cambiar según intereses que no son los nuestros.