Alcanzar el superávit fiscal es un pilar fundamental para la estabilidad macroeconómica, ya que reduce la necesidad de emitir dinero para financiar al Estado. Sin embargo, es clave analizar la calidad de este resultado. Un superávit logrado a través de una drástica caída de la actividad económica, el consumo y la inversión puede no ser sostenible en el tiempo. La discusión de fondo es si este ajuste sienta las bases para un futuro crecimiento o si, por el contrario, los costos sociales y económicos asociados a su implementación podrían dificultar la recuperación a mediano y largo plazo.